lunes 23 de noviembre de 2009

CAPITULO 7: NO ME LLAMES CHICO, EL POR QUE DE NUESTROS NOMBRES.


Antes del tiempo venidero. Don Juan, alias el chico, trataba de desengrasar el brazo de una máquina Offset de esas antiguas, tan pero tan que realizaba impresiones a cuatro colores. Justo que estaba en eso, lo interrumpió su hijo menor. Al que llamaba cómicamente; el mal menor. Mientras Don Juan con su edad al hombro intentaba de recuperar la maquina, el Niño ojeaba y re-ojeaba cada acto del padre.

- Na chico, eso no va andar – rezongo el muchacho que para si pensaba,
- gracias a neptuno que hoy todo es virtual, como lo hacían para vivir por esos años, no. -

Don Juan lo miro con esa cara que aprieta los labios y mece la cabeza. El muchacho sin recordar el mal humor de su padre no hizo caso y embistió.
- Chico por que mejor no le pone esa tapa, le prieta un poquito el tornillito y después con el alicate le hacemos un nudo a la pitilla -
- Usted esta loco, de donde saco esa idea – le contesto Don Juan a la vez que le tiraba las orejas.
- De mi abuelo, así hizo andar mi bicicleta – replico con seguridad el muchacho, pensando aquí lo pillo.
Don Juan prefirió cambiar la molestia por una sonrisa.
- Chico, por que te dicen chico - pregunto el muchacho.
- Otra preguntita, (el muchacho guardo silencio)
Don Juan empuño el atornillador lo miró fijo y le indico
– Esta es la última vez que se lo explico señor Lorca, ponga atención, mire que esto es aprueba de hueones -
El muchacho se encuclillo junto a su padre, junto sus manos y prestó se dedico a escuchar.

En el milenio pasado dos pinganillas se unieron para formar familia. La mujer le expreso a su futuro hombre, mientras miraban las estrellas que se asomaban por una fonola mal puesta. Juan yo podré aportar con un chal, un saco de papa que me regale mi padre y mi vientre. Felicita por mi parte te entrego mis brazos sanos, un par de botines de fútbol, un sueño y más nada. Cual es ese sueño pregunto al tiro la mujer, no quiero gatos por liebres pensó. Ese sueño será nuestro, quiero una empresa con muchas maquinas y un buen grupo de trabajadores. La comunidad nos reconocerá. Con ella le daremos estudios a nuestros hijos, compraremos casa y vehículos. Yo viajare al sur a cazar y tu saldrás con tus amigas a pasear, ayudaremos a nuestras familias, tendremos muchos perros, tu serás quien la administre, yo me encargare de trabajarla.

La mujer con cara de enamorada, esa que se tiene solo una vez, le dijo:
- Ese si que es sueño, tonto hueon
- Shi, que te pasa, trátame de tu - contesto Juan.
- Nada, acepto – sonrío Felicita.
- bue... Así fue como me pusieron chico.
- Na, se esta burlando de mi – pataleo el niño que se sintió engañado.
- ¿Por qué? ¿No conteste tu pregunta? –
- Si, un poco, no se

La cosa es que el tiempo paso y esta pareja de soñadores se pusieron a tener hijos. Ahí vino el primero. Entonces este hombre, Juan, lo levanto, lo miró y exclamo. Tu labor será cuidar de la familia, proteger a tu madre y hermanos. Si no estoy yo, estarás tú, por eso te llamaremos Juan Raúl, como tu padre. Te entrego mis brazos fuertes y la inteligencia de tu madre. Y así fue como este niño, ya grande tenía las capacidades de armar y desarmar maquinas, todo lo que tocaba lo volvía útil.

Con el tiempo, la mujer volvió a engendrar el segundo. Esta vez el hombre se sorprendió al descubrir una niña. La abrazó, la miró con esa debilidad masculina que sólo dejamos los hombres expresar a nuestras hijas y le expresó. Serás la alegría del hogar, de tu madre tendrás su vientre, su fuerza y dedicación, en cambio de mí recibirás la imprudencia y amistad. Te llamaremos Fanny Valesca, como una bailarina del bim bam bum y el padre se despareció para festejar por una semana. Dicho y hecho la niña se embarcó en la defensa de los otros y de las otras, amigos y amigas nunca le faltaron.

Pero sin meditación. A esta pareja los sorprendió el destino y les mando el tercero. La Madre apuradita lo dio mientras Juan a tarascones pensaba que hago con este. Debajo de un parrón, pasos iban y venían, hasta que Juan reaccionó. Pensó en él y le comunico. Tú misión será la que sea, te quedará sorprendernos y tributarnos. Así es como te llamares Diego Andrés, llegaras hasta donde puedas llegar. De mí tendrás mi desorden y creatividad, de tu madre la convicción y constancia. Sin más que decir el niño se lanzó a registrar lo infatigable, más éxito no tuvo pero alegría le dieron.

Finalmente la mujer nuevamente le dio un cuarto hijo a Juan, a quien la vida ya lo había acostumbrado a estas sorpresas. Juan llego hasta él, lo vio un poco estrecho en su cuna, no sabia bien si era pequeña o muy robusto el niño. Sin mayor reclamo lo tomo entre sus brazos y sonriendo por el peso de este, que le exigía su esfuerzo le hablo. Tú serás el último, es deber tuyo continuar con mis sueños. De tu madre tendrás el enojo y soberbia, de mi mis sueños e ideales, serás buen amigo y hábil en las relaciones. Te llamaremos Camilo Salvador Ernesto, en ti recaerá la historia. Así fue como el niño fue el más amigable de todos, creyó poder cambiar las cosas, acto soberbio pero noble.

- Na Chico, usted se esta burlando de mi, tengo los pie acalambrado de escucharlo y no me dijo por que le dicen chico – comento tímido el niño.
- Bueno y a ti por que te dicen grande – Contesto don Juan justo a la vez que terminaba de engrasar la máquina.
- Me dicen grande, por que a usted le dicen chico –
- A muy bien. Entonces ahí esta la respuesta –
- No entiendo –
- A mi me dicen chico para diferenciarme de mi padre y a ti te dicen grande por lo mismo, comprendes –
- Si, y que significa mi nombre –
- No lo se, eso lo sabremos más adelante –

Don Juan se limpio las manos y se instalo frente a un tablero electrónico, pidiendole a la santa que echase andar la maquina para no ser burla del muchacho que apegadito a él lo miraba. Con un toque en el botón la maquina anduvo. Don Juan celebrero sonriendo con los labios calidamente apretados y golpeando con sus dedos el tablero. El muchacho apretó los labios también, meció la cabeza y pensó, con este viejo no hay caso, ni con Fanny, ni con Diego, ni con Camilo, con esta familia no hay caso.

Afectuosamente para mi hermano Juan.

PD: Reléase en 50 años más, 100 años más o 1.000 años más. Por que la familia Lorca Molina tiene pasta de eterna.

Camilo Salvador Ernesto Lorca Molina

jueves 16 de julio de 2009

Comprense un tarro de miel ! ! ! ! ! ! !

Pa´ los que adoraban la velocidad de la maquina
Pa´ los que atizaban el jolgorio de los sueños
Pa´ los que proclamaban el canto de puño
Pa´ los que moldeaban espejismos desde el coco
Pa´ los que enronchan la lengua de barullos

Comprense un tarro de miel ! ! ! ! ! ! !

Pa´ los que negandose se nagaron a si mismos
Pa´ los que de hacer se deshacieron
Pa´ los que degustaron sus intestinos.
Pa´ los que la flor muerta se volvio cuadro de pared.
Pa´ los que metodizan el humo de pipa.

Comprense un tarro de miel ! ! ! ! ! ! !

La rama aunque sea torcida,
opacada por la sombra,
de mala manera regada,
criada entre piedras,
abofeteada por el viento
y arremangada al infortunio.
Echa raices y brota.

lunes 13 de abril de 2009

CARTA DE UN ADMIRADOR DEL VIAJE ESTACIONARIO A UNA FANS DEL VIAJE EN DESPLAZAMIENTO

Entorno (en los bordes quiero decir) de un sueño poco placentero. Joe Strummer, el mismo vocalista de The Clash, me visito en la madrugada. Al instante descorche una botella y fumamos un tabaco humeante. Con mi ingenuidad, le señale: “Joe, quiero divertirme.” Joe: “Lo siento viejo, no tengo nada para ti”. “Vamos Joe”, insistí. Reviso el bolsillo de su camisa y me entrego un papel. Acto seguido, se fue en su Cadillac del 57.

“CARTA DE UN ADMIRADOR DEL VIAJE ESTACIONARIO A UNA FANS DEL VIAJE EN DESPLAZAMIENTO”


24 de diciembre de 2008


A: FANS DEL VIAJE EN DESPLAZAMIENTO

De: ADMIRADOR DEL VIAJE ESTACIONARIO


Señor(a) Fans:


Adjunto los 10 actos para divertirse este verano.

1.- La palabra ABRACADABRA desgarrada del poema original EL BARCO EBRIO de Arthur Rimbaud.

2.- Una tasa de café, servida por Jean Luc Godard en un café de Maupassant una tarde otoñal.

3.- Una foto de la habitación que compartieron Salvador Dalí, Luis Buñuel y Federico García Lorca, en sus estudios de internado.

4.- El centavo enigmático de la obra “tres centavos “o cuatro centavos, o dos, o cinco, según la traducción. De la obra de Bertolt Bregh.

5.- Una copia original y autografiada, de “Los estudios cinematográficos: Imagen tiempo e imagen movimiento” de Gilles Deleuze.

6.- El seno desgarrado de la “libertad guiando el pueblo”, que avanza con la bandera empuñada. En el cuadro de Eugene Delacroix.

7.- La corbata del traje del maestro DREYER que utilizo en su reconocimiento en Cannes de 1960, que luego subasto Lars von Thiers y que utilizo el Cannes, (Su robo es justicia intelectual)

8.- La bicicleta del “Ladrón de Bicicleta” de Vittorio de Sica. Para aportar al Transantiago.

9.- El registro de un minuto del Café Voltaire, donde surge el Dadaísmo.

10.- Una copia pirata donde los sonidos se desvirtúen y reconstruyan libremente de la “GIMNOPEDIA” de Erik Satie.


Desde aquí, al más allá.

Atto, Affmo, s.s. q.b.s.m.


JOE STRUMMER

PD 1: "a.D.g."
PD 2: Si cumples con los diez puntos, te llevas de regalo mi pañuelo rojo.

viernes 27 de marzo de 2009

CAEN BALAS

Caen balas
Son ráfagas instantáneas
Se cobijan sin ganas
Mientras tu herida se desangra
En la cuadra ya van tres
Un viejo con un diario al revés
Una mujer con un chal de color
Y un joven bañado en alcohol
¡Yo aun vivo, escucho las balas!

Y me tienen envidia sana
Saben que mi herida no sangra
Es un bala atravesada
Entre mis costillas quebradas

Caen balas
Son ráfagas instantáneas
Avanzo esquivando mañas
Botando palabras enmudecido
Pisando a los caídos
Que de mala gana
No han eliminado su coraza.

Y me tienen envidia sana
Saben que mi herida no sangra
Es un bala capturada
Sin resistencia, ni mediación armada.

lunes 23 de marzo de 2009

WILLIAM BLAKE

PROVERBIOS DEL INFIERNO

En tiempos de siembra aprende, en la cosecha enseña y en el invierno goza.
Conduce carro y arado sobre los huesos de los muertos.

La senda del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
La prudencia es una fea y rica solterona cortejada por la incapacidad.
Quien desea y no actúa engendra la plaga.
El gusano cortado perdona el arado.
Sumergid en el río a quien ama el agua.
El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.
Aquel cuyo rostro no irradia luz nunca llegará a estrella.
La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo.
A la atareada abeja no le queda tiempo para la pena.

Las horas de la locura el reloj las mide; pero ningún reloj puede medir las de la sabiduría.
Ningún alimento sano se atrapa con red ni trampa.
Expone número, peso y medida en año de escasez.
No hay pájaro que vuele demasiado alto si lo hace con sus propias alas.
El cuerpo muerto no venga injurias.
El acto más sublime consiste en poner a otro ante ti.
Si el necio persistiera en sus necedades llegaría a sabio.
La necedad es el atuendo de la bellaquería, la vergüenza es el atuendo del orgullo.
Las prisiones se construyen con piedras de Ley; los 1upanares con ladrillos de religión.

La altivez del pavo real es la gloria de Dios.
La lujuria del chivo es la liberalidad de Dios.
La cólera del león es la sabiduría de Dios.
La desnudez de la mujer es obra de Dios.
El exceso de pena ríe; el exceso de dicha llora.
El rugir de los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar huracanado y la espada destructora son porciones de la eternidad demasiado grandes para que las aprecie el ojo
humano.
El zorro condena a la trampa, no a sí mismo.
El júbilo impregna; las penas procrean.
Que el hombre vista la melena del león y la mujer el vellón de la oveja.
Para el pájaro el nido, para la araña su tela, para el hombre la amistad.
El egoísta y sonriente necio y el necio que frunce malhumorado el ceño han de considerarse sabios, que podrían ser cetros.
Lo que hoy está probado, en su momento era sólo algo imaginado.
La rata, el ratón, el zorro y el conejo vigilan las raíces; el león, el tigre, el caballo y el elefante
vigilan los frutos.
La cisterna contiene; el manantial rebosa.
Un pensamiento llena la inmensidad.
Presto has de estar para decir lo que piensas que así el ruin te evitará.
Todo lo que es posible creerse es imagen de la verdad.
Nunca el águila malgastó tanto su tiempo como cuando se avino a aprender del cuervo.
El zorro provee para sí mismo; pero Dios provee para el león.
Piensa por la mañana, actúa a mediodía, come al anochecer y duerme por la noche.
Quien ha sufrido tus imposiciones, te conoce.
Como el arado sigue a las palabras, Dios recompensa las plegarias.

Los tigres de la ira son más razonables que los caballos de la instrucción.
Del agua estancada espera veneno.
No sabrás lo que es bastante hasta saber lo que es más que bastante.
¡Escucha los reproches de los tontos! ¡Forman un título regio! Los ojos del fuego, las narices del aire, la boca del agua las barbas de la tierra.

El débil en coraje es fuerte en astucia.
El manzano nunca pregunta al haya cómo ha de crecer tal como el león no interroga al caballo sobre cómo atrapar la presa.
Quien recibe agradecido da copiosas cosechas.
Si otros no hubiesen sido tontos, tendríamos que serlo nosotros.
El alma de la dulce delicia no puede mancillarse. ver un águila ves una porción de genio. ¡Alza la cabeza!

Tal como la oruga elige las hojas mejores para depositar en ellas sus huevos, el sacerdote reserva su anaterna para las mejores dichas.
Crear una florecilla es labor de eras.
La condena estimula, la bendición relaja.
El mejor vino es el más añejo; la mejor agua, la más nueva.
¡Las oraciones no aran!
¡ Los elogios no cosechan!
La cabeza es lo Sublime; el corazón, lo patético; los genitales, la Belleza; manos y pies son la Proporción.
Como el aire es al ave o el mar al pez es el desdén para el despreciable.
El cuervo quisiera que todo fuese negro; el buho, que todo fuese blanco.

La exuberancia es belleza.
Si el león recibiese consejos del zorro, sería astuto.
El perfeccionamiento traza caminos rectos; pero los torcidos y sin perfeccionar son los caminos del genio.
Mejor matar a un niño en su cuna que alimentar deseos que no se llevan a la práctica.
Donde no está el hombre, la naturaleza es estéril.
La verdad nunca puede decirse de modo que sea comprendida sin ser creída.
¡Basta! o demasiado.

Los antiguos poetas animaban todos los objetos sensibles con dioses o genios. Les prestaban nombres de bosques, ríos, montañas, lagos ciudades, naciones y de todo lo que sus dilatados y numerosos sentidos podían percibir.
Y en particular estudiaban el genio de cada ciudad o país y los colocaban bajo el patrocinio de su divinidad mental.
Hasta que se formó un sistema del cual algunos se aprovecharon para esclavizar al vulgo pretendiendo comprender o abstraer las divinidades mentales de sus objetos. Así comenzó el sacerdocio.
Que escogió formas de culto tomándolas de cuentos poéticos. Hasta que por fin sentenciaron que eran los dioses quienes habían ordenado aquello.

Así los hombres olvidaron que todas las deidades residen en el pecho humano.

PARA VER EL MUNDO EN UN GRANO DE ARENA


" Para ver el mundo en un grano de arena,
Y el Cielo en una flor silvestre,
Abarca el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora.

LA ETERNIDAD

Quien a sí encadenare una alegría
malogrará la vida alada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo
vive en el alba de la eternidad.


William Blake
Inglaterra
28 de noviembre de 1757 - 12 de agosto de 1827


Casa de Postales De muerte

Nabucodonosor

El gran Dragón Rojo y la Mujer Revestida de sol

domingo 1 de febrero de 2009

MANIFIESTO!

A los radioeschuca, televidentes, cibernautas, lectores, espectadores tod@s

Manifiesto
NO estar cansado de si mismo.
¡Voltereta olímpica!
Me amo y respeto con total entrega.
Lo escrito anteriormente solo queda a la historia
Escrita desde las sombras
a puño, sudor, lagrima y por que no decirlo, a sangre viva.
Manifiesto
La libertad como el reconocimiento
de un tiempo espacio individual.
Ya no mas vagar en territorios ajenos.
Sino en naufragar en un mar propio
Conquistado en mi propio devenir
Los limites como consecuencia de mis esfuerzos
Ire contra todo!
Manifiesto
El deseo de volver a los principios
He cogido un arma
me he internado en una frondosa selva
para realizar mi primera caza
Luego de una semana de arduo trabajo
La caza me ha dotado de adultez
Solo aferrado a mi espiritu
he lograda iluminar dicha oscuridad
Ya no creo en futuros, ni miro hacia el cielo
Confío en mi presente y me cautivo de mi tierra
Manifiesto
¡Solo nos queda peristir en nuestra fragilidad!

Don Diego.
PD: Me comprometo a que, lo antes manifestado no sea letra muerta sino expresión viva!

Valparaiso, 01 febrero 2009

martes 18 de noviembre de 2008

CAPITULO 4: TIRITAN LOS HUMILDES O LOS LATIDOS DEL CUCHARON

De Roque!
pRoLeta

Dedicado a Xulita.

Observando el tambaleo del vaso de vino alzado que Rudy dirigía hacia una ventana del restaurante para observar la transparencia del licor con los rayos del amanecer. Se recordó de un verdadero amor; el primero, el doloroso, el aprendiz.

- Hay de mi Chulita - le murmuro al vaso que ni se inmuto y siguió su compás tambaleante.
- No me dija ahora que le bajaron los sentimientos
– le dijo otro compañero de juerga.
- Na… un poquito, a decir cierto. Es que usted ya sabe que cuando el cucharon ocurre a uno no le queda mas que ocurrir.
- Déle, cuénteme esta ocurrencia.
- Vamos de nuevo entonces.

Sucede que por allá cuando celebraba mis 33 años. Sumido en mi más profunda tristeza, dolido por mi propio abandono. Me dispuse a tomar las pocas pilchas que tenía y partir a las tierras más lejanas para comenzar toito de nuevo. Es así como llegue a trabajar a la Empresa Nacional de Petróleo en Punta Arenas. Pero sin antes arreglar económicamente a mi madre y hermanos para que sobrevivieran un tiempo, mientras las tierras que arrendábamos dieran nueva cosecha.
Como no conocía a nadie en la ciudad comencé a disfrutar mi sueldo. Me dedique a pasear, ir al Teatro Cervantes, al Palacio de las Corbatas y al Arte del Vestir, con la única finalidad de agraciar mi delgada y baja estatura.
Fue así que mi animo mejoro y mi actitud también. Mi refinada ropa la enviaba a limpiar a una lavandería del centro, que su nombre ya no recuerdo. Fue allí donde conocí a mi Chulita, era la encargada de planchar las ropas. Todo el día bañado en ese vapor que me levantaba los más sucios y delicados sueños.
Con el tiempo me hice habitué del lugar, me amiste con sus dueños, la familia Glieve, pero Chulita ni me miraba. Hasta que la señora me la presento, me dijo tomando un poco de aire, le presento a Margarita del Amanecer Eulogia Simona Bernardita Bozo
Pavez pero le decimos Chulita. Le extendí mi mano y la salude.
Me retire sorprendido y sonrojado por esa bella mujer, altísima, con una boca mas amplia que su rostro, piernas larguísimas, necesitaría trepar por su cuerpo para llegar a besar sus mejillas. Pero no le di importancia pues a los necesitados siempre nos sorprende la abundancia.
Al otro día acudí nuevamente a lavar ropa. Chulita ojeo las pilchas y descubrió que esa ropa ya estaba plancha, al parecer mi estrategia de acercamiento fue develada. Así que rápidamente me hice el leso y hablamos del frío de aquel día. Le narre los calores de mi tierra cuando con la pala abría zanjas y el sol me secaba la piel del cuello. Antes de irme, no olvide invitarla a salir.
Espero el otro día con una impaciencia enorme. Limpie mi cuarto esperando alguna sorpresa sorpresiva pero no fue así. Chulita era niña de casa, a todo esto, ella recién comenzaba a conocer la vida, casi duplicaba su edad.
Lunas y soles pasaron, fríos y calores pasaron, hasta que mi Chulita, como le comencé a nombrar, acepto que me acercara a un centímetro de sus labios.
Sentí su respiración, sus olores, sus sabores. Pero un sentimiento me embargo, la guatita me tiritaba como nunca, mis brazos no reaccionaban para abrazarla y mis piernas se recogían, paralítico, la miraba y acariciaba su rostro, ella también tiritaba con lo humildad de nuestras vidas.
Pero nuestro deseo fue mayor. Así que una noche, en el antejardín de su hogar, la bese con la misma ingenuidad que tuve el día que bañándome en un río precordillerano, una hilera de niñas se sonreían al descubrir en mi traje de baño rasgado la palidez de mi trasero.
Me cale el sombrero y me retire con una alegría enorme, apenas llegue a doblar la esquina de la cuadra me detuve a reír y a sobarme las manos.
Nuestro amor siguió creciendo por sobre las diferencias, sus padre no veían con buenos ojos nuestra relación pues mi edad para ellos delataba negras intenciones. Pero en verdad solo oscuros tenía mis tiesos cabellos.

De los besos pasamos a las caricias, de estas a los cariños y de estos últimos al amor. Lento como he sido para contar esta historia, fue el proceso para consumar el acto amatorio. Mis nervios y los de ellas afloraban con cada mirada, con cada acaricia.
Esa noche fuimos como siempre al teatro, a comer y enseguida a su casa. Cuando abrimos la puerta del antejardín, escuchamos con gritos y discusiones de sus padres. Ella se apoyo en mi pecho y me pidió que la sacara de ese lugar. Sorprendido la abrace y nos fuimos a mi cuarto que arrendaba en una pensión cercana.
Le ofrecí un té pero ella prefiero sentarse a pensar en el sillón. Sin saber que hacer, me senté junto a ella y la abrace, ella sollozo y nos besamos. Con un impulso animal la abrase mas fieramente, ella me beso más enérgica. Los nervios se
volvieron calorcito, el tiritar adquirió un ritmo armónico.

- Tengo los higos secos de tanto esperarte, Chulita – esgrimí con un pudor de niño.
- Mis melones están jugosos por su boca – me dijo respetuosamente

Así que bese sus pechos mientras la cargaba a mi cama. Acaricie su trasero que era una manzana madura. No tuve tiempo para escapar. Esa noche, la improvisación hizo eco y los miles de pensamientos que tenia no sirvieron de nada, el valor de la ocurrencia es solo ocurrir. Yo ocurrí en ella, ella ocurrió en mí. Con cada jalar de mi pelvis sentía dominar a Chulita. Ella en cambio se sometía a dominarse recibiendo con sus caderas mi fuerza de joven envejecido. Pero a ser sincero, ella también me cubría dominándome y sintiéndome dominado por sus largas extremidades que se trenzaban en mi espalda. Cuando me aventaba a acabar este sueño, me aferre a mi debilidad para prolongar este placer. Para olvidar los errores de mi improvisación, le hable a su oído mientras ella me mordía el mío.

Los actos se vuelven susurros
Susurros que terminan en aullidos
Aullidos que se vuelven vientos.
Los actos soplan como vientos.

Hasta que no pude sostener el último nervio antes de desenvolver mi humilde magma en las profundidades de las largas piernas de Chulita. Será niñita pensó en el acto. Matilde agregue. Y fue lo que fue, lo que ambos deseamos la primera vez que nos fuimos.
Me deje caer a su lado con mi pecho al cielo, observaba su rostro de felicidad que me abrazaba. Acaricié su rostro y me dispuse a dormir junto a ella recorda
ndo las palabras de un pRoLeta sin destino.

La distancia que borra el tiempo, podrá negarme tu presencia, pero no poder amarte

Y el tiritar humilde mi amigo ya no se cobijaba en mi pero si los latidos felices de mi cucharón.

Sergio Larrain